El Día Mundial de la Alimentación se celebra el 16 de octubre de cada año y hace un llamamiento mundial en favor del Hambre Cero, buscando un mundo donde haya alimentos nutritivos y asequibles para todas las personas en todas partes.

Asegurar una adecuada alimentación desde la infancia debe ser una prioridad para los países, dado que una alimentación poco saludable conlleva a un mayor riesgo de enfermedad y muerte.

La OMS recomienda que la lactancia materna se inicie dentro de la primera hora posterior al nacimiento, y se ofrezca de manera  exclusiva durante los primeros seis meses de vida, y continuar su mantenimiento, junto con los alimentos complementarios, durante dos años o más si la madre-hijo así lo desea. De esta forma se ofrece una alimentación óptima a los menores, y se proporciona un alimento ideal para el crecimiento y el desarrollo sano del bebé.

En Un Kilo de Ayuda, fomentamos este tipo de alimentación, bajo un enfoque de alimentación perceptiva, como estrategia para contribuir a la erradicación del hambre y a la mejora de la alimentación poblacional.

La alimentación perceptiva es una dimensión clave de la crianza, y es necesaria para desarrollar hábitos saludables desde la infancia y prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil, además contribuye a la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles en la vida adulta.

La alimentación perceptiva hace hincapié en la importancia de que los padres/cuidadores identifiquen cuando empezar y cuando dejar de alimentar al niño, con base en sus señales de hambre y saciedad.

Como institución, desarrollamos diferentes acciones enfocadas a la mejora de la alimentación infantil, y que contribuyen a la erradicación del hambre y a la mejora de la alimentación de la población desde la infancia, entre las que se encuentran:

  • Talleres de sensibilización y capacitación: Se capacita a los padres y/o cuidadores en lactancia materna la promoción de lactancia materna de forma exclusiva durante 6 meses y alimentación complementaria, en donde, desarrollan habilidades para ofrecer y apoyar la lactancia materna de forma correcta durante el mayor tiempo posible.
  • Talleres de crianza sensible y cariñosa: Se capacita a los padres y/o cuidadores para que puedan identificar señales de hambre y saciedad en los niños/as y evitar la sub/sobrealimentación.
  • Generación de huertos de traspatio: Se apoya la producción de alimentos locales, para que las familias tengan acceso a una alimentación saludable y equilibrada, con base, en la producción de alimentos locales.
  • Paquetes nutricionales: De forma periódica se proporciona a las familias un paquete de alimentos de productos básicos con alto valor nutricional.
  • Alimentos fortificados: Se proporcionan alimentos fortificados a los niños/as mayores de 6 meses de edad.

Estamos comprometidos en actuar a favor de las personas que padecen hambre y de contribuir a la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria y dietas nutritivas para la población, priorizando a la infancia.