Blog

The Lancet, seguridad y protección al niño

futuro niñosAfirmamos que los niños son el futuro y la esperanza de nuestra sociedad. Si esto es verdad, entonces nuestro mejor enfoque es mirar hacia su presente y custodiar su infancia.

Los niños tienen derechos fundamentales, descritos desde 1989 en la Convención sobre los Derechos del Niño. Estos derechos los protegen de la explotación en cualquiera de sus formas, así como del abuso sexual y la violencia física o mental. Además, les dan garantías para crecer en un ambiente familiar sano y amoroso.

Si estos derechos se respetasen, el futuro de los niños estaría asegurado. No obstante, la delincuencia infantil continúa siendo un problema de fondo en todo el mundo: más de un millón de niños y niñas son detenidos por autoridades policiales. Asimismo, más de 130 millones de mujeres y niñas han sufrido algún tipo de mutilación genital, y aproximadamente 126 millones de niños y niñas menores de 17 años están involucrados en el desempeño de trabajos peligrosos para su salud (UNICEF 2006).

El abandono de prácticas interactivas favorables entre la familia y los niños, y la procuración de violencia, explotación y abuso, puede ser una fuente de riesgos para sufrir deficiencias físicas y mentales desde edades tempranas en del desarrollo. Andrew Meltzoff demostró cómo los bebés, incluso cuando son recién nacidos, son capaces de responder a expresiones faciales que los adultos hacen al interactuar con ellos, como fruncir el ceño, sacar la lengua, abrir la boca o fruncir los labios, y tratan de imitar en respuesta como un rasgo humano especial que demuestra la necesidad que los bebés tienen para estar conectados con otras personas. Este reflejo de repetición de patrones e imitación corresponde a actividades que el bebé realiza. Estos comportamientos sociales observables son subyacentes a su desarrollo neurológico (Meltzoff and Moore 1998).

De privar a los niños de estas interacciones, podrían estar generándose afectaciones en el presente que impactarían en el futuro y generarías dificultades educativas, complicaciones en el empleo y carencia de aptitudes adecuadas para la crianza infantil.

Desde pequeños, los niños son capaces de entender las diferencias entre perspectivas y puntos de vista de las personas que lo rodean.

¿Qué tan pronto aprenden los niños el hecho de que otras personas tienen o pueden tener sus propias preferencias y que éstas pueden son o pueden ser diferentes a las suyas? La evidencia sugiere que a los 18 meses los bebés perciben y comprenden las preferencias de los demás. Este fenómeno se enlaza con el apego, donde una pregunta nace: ¿El afecto en los niños surge de manera inmediata? La respuesta es no: existe evidencia que demuestra que le lleva un tiempo al bebé mostrar a su cuidador principal afecto y se manifiesta con la búsqueda de proximidad a través de comportamientos como llorar, chupar, llamar o protestar si lo separan de su cuidador (Repacholi, Gopnik).

El apego responde a una necesidad biológica de proximidad y contacto que ayuda a su supervivencia. Esta afirmación se sustenta en observaciones clínicas sobre los efectos dañinos que genera en los bebés la separación de su madre y su efecto sobre su bienestar y da origen al modelo teórico de apego propuesto por John Bowlby (Bowlby 1958).

Desde una perspectiva evolutiva, el apego genera seguridad para confiar en otros y promueve la capacidad de relacionarse de manera amorosa en la vida y sociedades complejas exitosas.

 

Existen cuatro tipos de apego que un bebé manifiesta cuando es separado de su cuidador:

  1. a) Respuesta segura. Se presenta cuando, al regresar su madre, el bebé tiene una respuesta positiva y se recuperara rápidamente de la separación.
  1. b) Respuesta ansiosa. E niño evita a la madre.
  1. c) Respuesta resistente. El bebé busca el contacto con su madre, pero también la rechaza.
  1. d) Respuesta desorganizada. Es una mezcla contradictoria de los tres tipos de comportamientos anteriormente mencionados.

 

A largo plazo, estos estilos de apego tienen repercusiones sobre la forma en la que el bebé se relacionará con su medio ambiente, la forma en la que se relacionará con sus compañeros de clase y el resto de las personas con las que interactúe, incluso sus relaciones de pareja y la confianza que tenga en el futuro (Ainsworth 1969).

Culturalmente, existe una diferencia en la forma en la que los bebés responden a la separación de sus padres y a su reencuentro. Este fenómeno es explicado por las prácticas de crianza, cuando es receptiva, cálida y sensible, se promueve el apego seguro, el neurodesarrollo y el desarrollo del lenguaje. Un afecto positivo de los padres a los hijos genera un desarrollo social positivo.

La generación de ambientes favorables para el entorno infantil, puede abordarse desde la capacidad gubernamental para accionar y reaccionar ante situaciones identificadas de abuso infantil, la identificación de distintas otras formas de atentados en contra de su seguridad, el fomento de sanciones y la aplicación de normas judiciales adecuadas, la generación de información educativa que contrarreste aptitudes, costumbres y prácticas perjudiciales, la promoción del debate entre la sociedad civil y los tomadores de decisiones y el establecimiento de medidas de prevención, recuperación y monitoreo para la protección de una infancia digna.

 

Conclusiones

De las acciones que pueden llevar a un cambio en el estatus de violencia infantil, es el de la identificación y vigilancia constante del problema. La toma de decisiones fundamentada en evidencia tanto científica como proveniente de reportes nacionales es fundamental para que las acciones puedan llevar a un cambio de fondo y no solo de superficie. Como limpiar una mesa pero omitir la fuente que la ensucia.

Dado que el problema es multidimensional, es imposible abordarlo desde una sola perspectiva y contradictorio responsabilizar a un solo sector de la sociedad que lo experimenta. La violencia cometida en contra de los niños afecta a la nación completa. Los infantes dejarán de ser niños a edades muy tempranas, y conforme crezcan en biología, el sufrimiento que les fue administrado se convertirá en un problema social, muy probablemente perpetuando y ampliando el ciclo al que fueron expuestos. Para atacar este problema de una forma holística es necesaria la colaboración delos sectores público, privado y social. Es necesario promover los cambios desde un nivel familiar, pasando por el local y escalando hasta las negociaciones internacionales para lograr políticas que intervengan en favor de los derechos de la infancia.

Al lograr la generación de instrumentos tanto legales como sociales para el cuidado y la protección de la infancia, así como el cambio local del ambiente nocivo hacia entornos más favorables para el desarrollo infantil temprano, estaremos contribuyendo a una sociedad más productiva y libre de vicios y con relaciones más saludables, que comprenderá con mucha más claridad un enfoque que pueda promover cambios cada vez más profundos y significativos en los problemas sociales.

 

Bibliografía

Ainsworth M. 1969. Object relations, dependency, and attachment: A theoretical review of the infant-mother relationship. Child Dev.

Bowlby J. 1958. The nature of the child’s tie to his mother. Int. J. Psychoanal.

Meltzoff AN, Moore MK. 1998. Infant intersubjectivity: broadening the dialogue to include imitation, identity and intention. Stein Bratened. . Cambridge University, New York.

UNICEF. 2006. What id child protection? 2.

Repacholi BM, Gopnik A. Early reasoning about desires: evidence from 14- and 18-month-olds.

Dev Psychol. 1997 Jan;33(1):12-21


Tiempo para jugar

tiempo para jugar“Tiempo para jugar” es una iniciativa de Un Kilo de Ayuda que forma parte del grupo en México de Fronteras de la Innovación (FOI, por sus siglas en inglés), una plataforma del Centro del Desarrollo Infantil (CDI) de Harvard diseñada para acelerar el desarrollo y la adopción de innovaciones basadas en ciencia, que han conseguido impacto sobresaliente a gran escala.

El grupo en México de FOI del CDI de Harvard, es auspiciado por la Aceleradora para la Innovación de la Primera Infancia (AIPI) de la Universidad Regiomontana (U-ERRE), dirigido a hacer cambios significativos en la primera infancia en el país.

“Tiempo para jugar” tiene como propósito la aplicación de un modelo de intervención -de visitas domiciliarias- para incrementar el tiempo invertido por los cuidadores primarios para jugar con los niños de 0 a 5 años; y mejorar las competencias de los cuidadores primarios en torno al juego, el cual se realizará en la comunidad rural de Ganzdá, Acambay, Estado de México durante 2017 y 2018.

Investigaciones realizadas en el Center on the Developing Child de la Universidad de Harvard por el equipo liderado por J. Shonkoff han ayudado a comprender y comunicar cómo sucede el desarrollo cerebral y cómo se puede contribuir a que este proceso se dé de manera óptima.

Se sabe que los seres humanos nacen con información codificada en los genes que es importante para la creación de conexiones neuronales. Sin embargo, no es suficiente para determinar cómo los billones de neuronas en el cerebro se van a conectar entre sí. Las interacciones y los estímulos que suceden en el ambiente en el que los seres humanos crecen son esenciales para el desarrollo cerebral. Las interacciones y estímulos externos más la información encriptada en los genes marcan el patrón  que ayuda a reforzar las conexiones neuronales más usadas y eliminando las que no se usan. Este proceso es conocido como poda neuronal y es esencial para asegurar que las redes en el cerebro funcionan rápida y eficientemente. Cuando el juego prevalece en el periodo en el que el cerebro se desarrolla más rápidamente (de los cero a los cinco años) apoya el proceso de poda en el cerebro, optimando el funcionamiento de los circuitos neuronales en el cerebro en desarrollo. Esto debido que contribuye al fortalecimiento de conexiones y al desarrollo de otras.

Las investigaciones realizadas en el campo de la neurociencia (LEGO learning institute, 2010) han demostrado que cuando el cerebro registra alguna novedad, esto a menudo conduce a una actividad fuerte en el mesencéfalo. Las sub-regiones del mesencéfalo están tradicionalmente asociadas con el sentimiento de recompensa, por lo que el cerebro percibe muchas situaciones nuevas como gratificantes. Este sentimiento de recompensa aumenta la actividad en el hipocampo (estructura clave del cerebro para el aprendizaje y la memoria). Es así como el juego puede equipar a las niñas y niños con habilidades permanentes y versátiles para entender y cambiar el mundo en el que viven.

Con base en esto, en UKA queremos contribuir a saber más sobre cómo a través del juego se puede fomentar el DI. Al finalizar el plan de visitas domiciliarias buscamos incrementar el sentimiento de competencia parental en los cuidadores primarios y reducir el estrés parental; en las niñas y niños se busca lograr resultados positivos en las mediciones de neurodesarrollo, desarrollo emocional y de funciones ejecutivas y de autorregulación; y se incrementarán las interacciones positivas entre las niñas y niños y sus cuidadores primarios.

El juego es además, tanto para los adultos como para las niñas y los niños, una de las maneras más divertidas de aprender. En “Tiempo para jugar” queremos aprovechar al máximo las ventajas que el aprendizaje a través del juego puede brindar tanto a los cuidadores primarios como a las niñas y niños, en concreto en el desarrollo de funciones ejecutivas y de autorregulación, y en el incremento de la frecuencia y la calidad en las interacciones positivas.

El  modelo de intervención mediante visitas domiciliarias es innovador en México en el contexto de los programas públicos que atienden a la población en zonas rurales con altos índices de pobreza. El juego como eje que articula las visitas domiciliarias para promover el DI es innovador en América Latina ya que la mayoría de los programas de visitas domiciliarias implementados en la región tienen como eje mejorar las prácticas de crianza sin un enfoque específico en el juego. La implementación de sesiones para la elaboración de juguetes a partir de recursos disponibles localmente y que respondan al contexto cultural es también un componente innovador; en conjunto todas estas características hacen a este proyecto diferente de todos los programas de intervención con base en visitas domiciliarias que se realizan en el contexto rural para la atención de la primera infancia en México.

http://developingchild.harvard.edu/innovation-application/frontiers-of-innovation/


Testimonio de los Papás de Un Kilo de Ayuda

Los padres de familia participantes del Modelo Integral para el Desarrollo Infantil Temprano, comparten con Un Kilo de Ayuda su experiencia y nos hablan de los efectos que ésta ha tenido en su propia familia. Ellos también forman parte integral del desarrollo de los niños y las niñas que atendemos en nuestro programa.


Testimonio de los integrantes del Grupo Río Roma

RioRomaGrupo Río Roma

Embajadores de Un Kilo de Ayuda

Fuimos elegidos para ser los nuevos embajadores de la campaña de boteo Kaele por una niñez plena. Gracias a esto, tuvimos la oportunidad de vivir la experiencia de visitar una de las comunidades que atiende este programa y darnos cuenta de las muchas necesidades que experimentan sus niños.

Nos emociona formar parte de este gran proyecto, ya que juntos beneficiamos a las niñas y niños que se encuentran en situación de pobreza y desnutrición, para que puedan salir adelante.

Por eso, queremos invitar a la sociedad en general a unirse a este gran proyecto, que consiste en crear condiciones para el pleno desarrollo infantil temprano.

¡Sigamos trabajando para un mejor futuro de los niños de México!

 


Ventajas de tener un lactario en las empresas

 

testimonio2

Me siento muy afortunada de estar en una empresa en la que se preocupan por dotarnos de un espacio de Lactancia Materna Exclusiva, para que nuestros hijos tengan el mejor comienzo. No sólo es la sala. También hay otros beneficios: nos dan la oportunidad de pasar más tiempo con ellos en los meses críticos, para crear lazos afectivos y brindarles . Asimismo, se impulsa una serie de iniciativas externas que promueven cambios legislativos a favor de la lactancia.

Pamela Álvarez Niembe

Gentera / Estratega Comercial


Cuarto Concurso de Dibujo Infantil. Con la fuerza de todos, conseguiremos un mundo mejor.

Representantes de la compañía farmacéutica Takeda México y de Un kilo de Ayuda premian la imaginación de la niñez mexicana.

Desde 2011, Takeda dona a Un Kilo de Ayuda hierro polimaltosado, para combatir y prevenir la anemia en niños de comunidades con alto rezago social.

En el mes de septiembre, se puso en marcha el Cuarto Concurso de Dibujo Infantil Con la fuerza de todos, conseguiremos un mundo mejor, de la compañía farmacéutica Takeda México y de Un Kilo de Ayuda. A esta cuarta edición del concurso se invitó a participar a 3,500 niños de entre tres y cinco años de edad de los seis estados en los que Un Kilo de Ayuda tiene presencia: Chiapas, Estado de México, Guerrero, Oaxaca, Sinaloa y Yucatán.

Representantes de Takeda y Un Kilo de Ayuda se dieron cita para reconocer la creatividad y la imaginación de los doce pequeños que resultaron ganadores del concurso, después de una difícil selección por parte del jurado.

Durante la ceremonia de premiación, se expusieron los dibujos ganadores. Además, se contó con la presencia de Magali Mondragón Modragón, pequeña residente del municipio de Villa Victoria, Estado de México, quien con gran creatividad logró plasmar su idea de un amigo de hierro, para ser una de las afortunadas ganadoras de una bicicleta, como reconocimiento a su talento.

Los directivos de ambas instituciones aprovecharon el espacio para refrendar su compromiso con la niñez mexicana, recalcando la importancia de esta alianza que genera resultados de alto impacto en la lucha para erradicar la anemia y contribuye a que más niños alcancen la plenitud de sus capacidades.


Calidad de las relaciones en los primeros años de vida

relaciones

La calidad de las interacciones entre padres o cuidadores con los niños, determina mejores resultados, tanto en la vida escolar como en la adultez (mejores salarios y menor grado de depresión), lo que a su vez disminuye significativamente los riesgos de delincuencia.

Los programas que se focalizan en mejorar las primeras interacciones entre los niños y los adultos, ya sean padres, maestros o cuidadores, tienen el mayor efecto y generan retornos más altos de las inversiones para un país.

Para explicarlo, es necesario comprender cómo las primeras experiencias en la vida definen la arquitectura del cerebro en desarrollo. Por ende, las interacciones que se dan desde el nacimiento entre los niños y sus cuidadores, genera una relación reciproca denominada “dar y devolver”, que es clave para que todo niño alcance su desarrollo óptimo.

Biológicamente, el cerebro espera respuestas estables e interacciones predecibles, en un ambiente receptivo y sensible, donde los padres responden y satisfacen las necesidades de sus hijos. De allí que en la familia se gestan las primeras relaciones del niño y continúan a lo largo de la vida al interactuar con vecinos, amigos, personal en las estancias infantiles, guarderías, profesores, entrenadores, etcétera. En conjunto, estas relaciones determinan para bien o para mal la arquitectura cerebral del niño.

En la infancia, el cerebro humano produce setecientas conexiones nuevas cada segundo. En la infancia temprana, el cerebro sólo tiene circuitos simples y gran flexibilidad para desarrollarse. A medida que el cerebro madura, construye capas cada vez más complejas de circuitos encima de los circuitos simples. Este proceso está programado genéticamente y es un periodo de alta vulnerabilidad.

Durante el desarrollo, distintas áreas del cerebro maduran. Los primeros circuitos son sensoriales básicos, como la visión y la audición. En el primer año, se construyen los circuitos básicos para el lenguaje, la comprensión de los sonidos y su reproducción. Los circuitos para el funcionamiento cognitivo de más alto nivel, el pensamiento y la resolución de problemas, aparecen más tarde.

Pongamos como ejemplo el desarrollo del lenguaje.

Al nacer, el cerebro tiene la capacidad de hablar con fluidez cualquier idioma, es capaz de diferenciar sonidos y reproducirlos. Cuando un bebé interactúa con un adulto, es capaz de diferenciar entre sonidos que pueden sonar similares. Este periodo es sensible al entorno. Una vez que el circuito está formado, estabilizado y terminado, el cerebro pasa al siguiente nivel de circuitos y no puede volver atrás, por lo que si no lo hizo bien o no se hizo correctamente, los circuitos de nivel superior hacen adaptaciones sobre los circuitos débiles, que permanecen para el resto de la vida. Esto explica por qué cualquier insulto del entorno en la primera infancia tiene repercusiones en el aprendizaje.

En cuanto al desarrollo socioemocional, una interacción receptiva y sensible entre padres e hijos es esencial para enseñarlos a confiar en otros y a lidiar de forma efectiva con la frustración, el miedo, la agresión y otras emociones negativas. Un niño que no recibe la atención y el cariño de sus padres o cuidadores, experimentará altos niveles de ansiedad que, de no controlarlos adecuadamente, tendrá efectos en su salud física y mental, así como en su capacidad de relacionarse y resolver problemas, con mayor riesgo de deserción escolar y en la vida adulta para el desarrollo de enfermedades crónicas, ansiedad y muerte prematura.

Un niño sano es capaz de reconocer los rostros de sus padres (1 a 4 semanas de vida), de sonreír (4 a 5 semanas) y de responder a las voces de sus padres, así como manifestar sus deseos (7 a 15 meses). Un bebé explora objetos y espacios nuevos, y es capaz de manipular un juguete a los cuatro meses, de jugar a la pelota con un cuidador a los diez meses, de alimentar una muñeca a los doce meses y de participar en juegos de mesa a los treinta y dos meses. A partir de los siete meses, los bebés disfrutan iniciar y responder a las interacciones sociales, como saludar o decir adiós, imitan al comer en familia a sus padres o hermanos y son capaces de beber de una taza a los nueve meses. Poder usar tenedor y cuchara, así como vestirse, aparece entre los doce y los veinticuatro meses, mientras que cepillase los dientes, lavar y secar sus manos, ocurre entre los dieciocho y los veinticuatro meses.

Durante el periodo preescolar, el desarrollo social y emocional se amplia e incluya habilidades o competencias sociales para relacionarse con sus pares y con los maestros o adultos. En esta etapa de la vida se observa el manejo de la conducta -capacidad para seguir instrucciones y normas básicas-, la percepción social – capacidad de identificar pensamientos y sentimientos en sí mismos y en los demás- y habilidades auto regulatorias -control emocional y conductual, en situaciones de estrés-. Todas estas destrezas son cruciales para el éxito de los niños en el colegio y a lo largo de la vida.

Ante la evidencia mostrada en párrafos anteriores, los padres, los maestros y los gobiernos tienen un papel clave en el modo en que las experiencias son vividas por los niños en el hogar, durante la educación inicial, en guarderías o centros de cuidado, durante la etapa pre escolar y en la vida escolar formal, por considerar que son los niños las sociedades del mañana.

 

Bibliografía

BID (2015). Los primeros años: el bienestar infantil y el papel de las políticas públicas. Editado por Samuel Berlinski y Norbert Schady.

The Science of Early Childhood Development. (2007) National Scientific Council on the Developing Child. http://www.developingchild.net


Pacto por la Primera Infancia

Collage

Las niñas y los niños mexiquenses menores de cinco años serán una prioridad del próximo gobernador o gobernadora del Estado de México.

En un hecho inédito, más de ciento treinta y cinco organizaciones de la sociedad civil reunieron a los candidatos a la gubernatura del Estado de México para firmar el Pacto por la Primera Infancia, iniciativa compuesta por diez compromisos planteados en forma de metas que deberán incluirse en el Plan Estatal de Desarrollo y considerarse en el Presupuesto de Egresos del Estado año con año

Los asistentes y candidatos, cada uno y de manera personal, conocieron, a través de un vídeo producido por el Centro de Desarrollo Infantil de la Universidad de Harvard, la importancia que tiene la primera infancia, periodo que va desde la concepción y hasta los cinco años de edad, y en el que se desarrollan las capacidades físicas, intelectuales y emocionales que contribuyen a determinar el éxito en etapas posteriores de la vida.

De acuerdo al sorteo previamente realizado, los seis candidatos firmaron el Pacto por la Primera Infancia y comunicaron su compromiso y propuestas para que cada niño y niña alcance su pleno potencial.

jose ignacio avalos

Al finalizar, José Ignacio Avalos, presidente y fundador de Un Kilo de Ayuda, a nombre de las organizaciones sumadas felicitó los candidatos y candidatas por comprometerse a hacer de la Primera Infancia una prioridad en sus agendas, ya que precisamente así debe ser el comienzo de todo gobierno: “Empezar por lo primero”, con metas alcanzables y colaboración de la sociedad civil para asegurar que todas las niñas y todos los niños mexiquenses alcance su pleno potencial.

 


Conoce a Rubén un caso de éxito

¡Estamos felices! ¿Sabes por qué? Porque un pequeño amigo nuestro está hoy trabajando con muchas ganas por su vida y por su salud. Se llama Rubén y es de Oaxaca.

Acompáñanos al albergue de Sinaloa donde se encuentra y descubre cómo, gracias a la prueba de Evaluación del Desarrollo Infantil (EDI), pudimos detectar a tiempo sus problemas de neurodesarrollo… y encontrar alternativas de solución.

24
Abr

Mensaje de Mane de la Parra

mane

Embajador de Un Kilo de Ayuda

Si algo puedo hacer para difundir la importancia del desarrollo infantil temprano y de la buena alimentación en los primeros años de vida, lo haré. ¡Aquí estoy, orgulloso y honrado de ser embajador de una propuesta que puede cambiar para bien la vida de muchas personas!

¡Cuenten conmigo, amigos de Un Kilo de Ayuda!

La buena alimentación nada tiene que ver con la cantidad sino con la calidad, y en eso está trabajando Un Kilo de Ayuda: en garantizar la ingesta óptima de nutrientes en un mayor número de niñas y niños (hierro, zinc, calcio, selenio, luteína, vitamina A, vitamina B6, etcétera). Sólo así podemos, entonces, pasar al tema de la educación, que comienza en la estimulación temprana (física y mental) y termina cuando se vislumbra ya cercano el puente que da a la pubertad (y ahí comienza una nueva historia, igualmente hermosa e importante).

Aquí estoy, repito, listo para dar todos los kilos de ayuda que sean necesarios.