Ante la declaración de la pandemia por COVID-19, Un Kilo de Ayuda refrenda su compromiso por la niñez. Busca alianzas estratégicas que puedan coadyuvar a mitigar el riesgo en el que miles de niños vulnerables se encuentran, por vivir en situación de pobreza.

Buscamos atender mensualmente a a 20,000 niños menores de 5 años que enfrentan hogares carentes de:

  • seguridad alimentaria
  • agua y saneamiento
  • cuidadores no aptos para brindar prácticas de crianza sensibles
  • falta de servicios de salud
  • educación de calidad

Todos factores de riesgo, para que los niños alcancen su óptimo Desarrollo Infantil Temprano.

Con la recesión económica mundial que se prevé, el impacto económico en comunidades es incierto, por lo que debemos garantizar el sostenimiento de abasto de alimento, productos de limpieza e higiene personal, medicamentos y agua segura, para mitigar los efectos colaterales en el estado de salud, nutrición y desarrollo de miles de niños.

Desde este panorama, la posibilidad de que surjan nuevos casos de niños con desnutrición y anemia se hace evidente y agrava el panorama nacional en localidades con menos de 100 000 habitantes, donde las altas prevalencias de desnutrición y anemia muestran incrementos alarmantes.

Los ambientes en los que los niños se desarrollan están empobrecidos.

En la actualidad:

  • 6 de cada 10 niños viven violencia física, psicológica y emocional
  • 3 de cada 10 no tiene acceso a servicios de salud
  • 9 de 10 carecen de un diagnóstico sobre su desarrollo.

De manera inmediata, Un Kilo de Ayuda ha activado un protocolo para mantener la entrega de alimento. El paquete de alimentos de canasta básica se modifica y se fortalece el contenido energético a 49.9% que permitirá cubrir los requerimientos de energía que necesitan los menores de 5 años para garantizar su óptimo estado de salud y nutrición. Adicionalmente se incluyen materiales para la higiene.